En la EPOC existen cambios persistentes en las vías respiratorias y los pulmones que limitan el flujo de aire. Entender qué ocurre ayuda a comprender síntomas como falta de aire, tos o producción de flemas.
Es una condición que afecta la salud respiratoria.
Los cambios ocurren principalmente en las vías respiratorias y los pulmones.
Existe una limitación persistente al flujo de aire.
Es una enfermedad de larga duración que requiere seguimiento.
La EPOC puede involucrar distintos cambios respiratorios y no se reduce únicamente al enfisema. Estas alteraciones suelen presentarse en combinación y con distinta intensidad entre personas.
En la EPOC, la limitación del flujo aéreo puede dificultar que el aire salga con normalidad. En algunas personas esto favorece que quede aire atrapado dentro de los pulmones.
Puede contribuir a la sensación de que cuesta vaciar los pulmones y aumentar el trabajo necesario para respirar.
La EPOC puede presentarse de forma diferente entre personas. Esta comparación explica cambios generales y no representa la evolución exacta de todos los pacientes.
Lo que ocurre dentro de los pulmones puede reflejarse en la experiencia diaria. Estos síntomas suelen presentarse en combinación.
Puede ser persistente o presentarse con frecuencia.
Algunas personas producen secreciones respiratorias de manera habitual.
Puede hacerse más evidente durante actividades que antes se realizaban con mayor facilidad.
Caminar, subir escaleras u otras actividades pueden requerir pausas o mayor esfuerzo.
La intensidad y combinación de síntomas no es igual en todas las personas.
La espirometría permite medir cuánto aire puede movilizar una persona y con qué rapidez puede expulsarlo. Es una prueba fundamental para demostrar la presencia de obstrucción persistente al flujo aéreo en el contexto adecuado.
Entender la espirometríaEl tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar EPOC. También pueden influir determinadas exposiciones ocupacionales, contaminación del aire y humo de combustibles de biomasa, entre otros factores.
Conocer las exposiciones forma parte de la historia clínica.
Si tienes EPOC o síntomas que te preocupan, podemos revisarlo de forma individual.